David Bisbal rinde homenaje a ‘la mejor época del pop romántico’ con ‘Eternos’

billboard.com ·

El nuevo álbum, en el que versiona clásicos popularizados por Nino Bravo, José José y más, llega el jueves (1 de octubre).

Hay canciones que David Bisbal conoce desde siempre, pero escucharlas con la intención de cantarlas le hizo descubrirlas de otra manera. En Eternos , su décimo álbum de estudio, que llega el jueves (1 de octubre), el artista español pone su voz a clásicos del pop romántico de los años 60, 70 y 80 popularizados por Nino Bravo, José José, Juan Gabriel y Raphael, entre otros.

“Es un homenaje a la que yo considero que fue la mejor época del pop romántico en castellano”, dice Bisbal a Billboard Español , agregando que enfrentarse a ese repertorio le hizo mirar también de otra manera a quienes lo popularizaron. “Cuando me puse a estudiar los temas de los intérpretes, fue precisamente cuando me di cuenta de que ellos y ellas fueron los mejores, sin ninguna duda”.

Para hacer suyas canciones tan ligadas a otras voces, Bisbal partió de una idea sencilla: imaginar que sus autores se las entregaban directamente a él. Desde ahí buscó su propia manera de cantarlas, respetando las melodías y buena parte de los arreglos originales, sin intentar reproducir las interpretaciones que las hicieron famosas.

El repertorio incluye diez canciones, entre ellas “Te quiero, te quiero”, “Vivir así es morir de amor”, “El amar y el querer” y “Abrázame muy fuerte”. En la mayoría, Bisbal se mantuvo muy cerca de los arreglos originales; en otras se permitió mayor libertad, como en el clásico de Raphael “Qué sabe nadie”, que llevó más hacia su propio terreno.

En lo vocal, se muestra más contenido y pausado en buena parte del álbum, dejando respirar las melodías y dosificando su potencia sin renunciar a los grandes despliegues de voz cuando las canciones los piden.

Para Eternos , Bisbal volvió a trabajar con Cheche Alara, productor y arreglista de su álbum Todo es Posible en Navidad (2024). La intención era recuperar la forma en que se grababa décadas atrás, reuniendo a músicos para tocar en vivo y con grandes formaciones instrumentales que en algunos temas llegaron a superar los 90 músicos. La base se grabó en directo en los Henson Recording Studios de Los Ángeles, con batería, bajo, percusión y Alara al piano, mientras las cuerdas y los metales se registraron posteriormente en Budapest, en sesiones que Bisbal siguió desde Madrid.

“Antiguamente, para que un tema sonara grande no tenían más remedio que invitar a muchos músicos”, explica el cantante. “Hoy en día tenemos la capacidad de suplir a los músicos con nuestras programaciones, pero para que sonara el disco como hace 50 o 60 años, teníamos que grabar en las mismas condiciones”.

“Amor eterno” lleva esa apuesta a una de sus mayores dimensiones, con un arreglo de mariachi sinfónico que suma cuerdas, arpa, metales y guitarrones, aunque para Bisbal la canción terminó trascendiendo lo musical. Cuando la grabó, su padre atravesaba un momento delicado de salud y él pensaba en Juan Gabriel y en el dolor desde el que había escrito ese tema para su madre. Tras la muerte de su padre en febrero, Bisbal se encontró cantándola desde su propia pérdida. “Ahora ya esa canción ha cobrado otro significado para mí”, dice. “Él está aquí, él está conmigo”.

Entre los compositores, Manuel Alejandro es el autor con mayor presencia en el álbum, con “Qué sabe nadie”, “Frente a frente” (escrita junto a Ana Magdalena) y “El amar y el querer”. Precisamente esta última fue para Bisbal “un auténtico descubrimiento”, tanto por su letra como por lo que encontró en ella al estudiarla para llevarla a su voz.

También encontró algo especial en “Frente a frente”, una canción con pocas versiones masculinas y que considera especialmente agradecida para cantar en directo. En “Quijote”, bromea diciendo que se acercó a una letra que “describe muy bien la vida de Julio Iglesias”.

Después de cuerdas, metales, mariachis y arreglos de gran formato, Eternos cierra con lo mínimo: la voz de Bisbal cantando a capela “Aquellas pequeñas cosas” de Joan Manuel Serrat, un magnífico final para un álbum en el que los arreglos tienen un peso fundamental.

Para Bisbal, este proyecto forma parte de una búsqueda que sigue abierta incluso después de más de dos décadas de carrera y de una curiosidad que, asegura, espera no perder nunca: seguir aprendiendo.

El siguiente reto será llevar esas canciones al escenario, algo que reconoce que exigirá una interpretación distinta cada noche y para lo que ampliará su banda con una sección de cuerdas y otra de metales. “Algunos artistas necesitan bailarines u otro tipo de cosas; yo lo que necesito es a mi banda”, dice.

La gira comenzará el 6 de octubre en Santiago de Chile y recorrerá Latinoamérica antes de continuar por México y Estados Unidos, mientras que España tendrá que esperar hasta el verano de 2027.

Источник: billboard.com